Las grandes ideas no mueven al mundo por sí solas.
Las mueven las personas que saben contarlas.
Hay ideas que cambian industrias.
Que redefinen mercados.
Que inspiran a equipos enteros a levantarse con propósito.
Las grandes ideas no mueven al mundo por sí solas.
Las mueven las personas que saben contarlas.
Hay ideas que cambian industrias.
Que redefinen mercados.
Que inspiran a equipos enteros a levantarse con propósito.
En LATAM hay un juego sencillo que gira sobre sí mismo y, mientras lo hace, despierta emociones, provoca risas, genera conversaciones y nos recuerda algo que a veces olvidamos en medio de nuestras rutinas: lo sencillo que es ser humanos.
Nos queda claro, vivimos en tiempos de prisa.
Si antes pensábamos que la tecnología avanzaba rápido, hoy no alcanzamos ni a nombrarla cuando ya hay algo nuevo.
La política cambia de rostro cada temporada y la sociedad se reinventa mientras dormimos.
En medio de tanto movimiento, es fácil que una organización se deslumbre con la estrella más brillante: el próximo algoritmo, el próximo trimestre, el próximo resultado.
Hace 15 años iniciamos un trayecto. Abrimos un camino. Creamos Cultura de Marca. Y alguien del equipo me dijo: ¡Felicidades por hacer tu sueño realidad! Me pregunté: ¿realmente fue mi sueño? Y me di cuenta de que era algo más que un sueño.
Haber creado Cultura de Marca no fue solo mi sueño. Fue una profecía, una revelación. Algo que, de alguna manera, estaba llamado a ocurrir. Y que, por supuesto, va mucho más allá de mí y de quienes estuvimos en el origen.
Quizá las profecías no siempre se revelan de golpe. A veces se construyen paso a paso, mientras tenemos el valor de seguir aquello que nos mueve.
El lápiz • El papel • Los garabatos.
Ellos me han enseñado a habitar el mundo. Mi mundo.
A entender lo inexpresable, a navegar entre la imaginación y la paz.
Me recuerdo de niña con un lapicito tan pequeño que ya casi no cabía entre mis dedos. Seguro tenía más borrador que lápiz, pero no lo soltaba. No lo cambiaba. Lo usaba hasta que se agotaba.

Anteriormente, hemos compartido los beneficios de desarrollar una organización por procesos, donde puntualizamos componentes clave para lograrlo: liderazgo, cultura, experiencia (habilidades y metodología) y gobierno.
¿Qué papel juega la cultura en una organización gestionada por procesos?
¿Cómo administrar e implementar una cultura organizacional? Aquí algunos elementos clave. Read more
Los procesos son como los Lego, bloques que pueden formar una gran estructura al unirse a la perfección. Cuando las piezas no encajan, no están bien ubicadas o faltan, el resultado es desfavorable, sin embargo, cuando las piezas están organizadas, ordenadas y completas, lo obtenido tiene sentido y puede ser verdaderamente brillante.
He visto muchos onboardings a equipos creativos en diferentes agencias. A mi mismo me tocó ser novato alguna vez. Aún conservo alguna de estas bienvenidas, novatadas o como prefieran llamarlas. A muchas de estas dinámicas, no he logrado ponerles un punto final.
Una de las más interesantes la escuché de Gabriel Fernández, que fue un gran maestro para mi. En su speech de bienvenida, invitaba a los nuevos integrantes a entregarle una lista. “Escribe todos los usos que puedas darle a un lápiz”. No hay límites para la creatividad humana y su deseo de logro. Una lista interminable de usos para un objeto tan cotidiano, si lo intentas.